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¿Adiós a los influencers? La inteligencia artificial comienza a cambiar la forma de comprar en Chile

  • Miércoles 4 de noviembre de 2026
  • 14:21 hrs

Un estudio de Ipsos revela que los consumidores están utilizando herramientas de inteligencia artificial para comparar productos, resolver dudas y buscar promociones. Sin embargo, una segunda investigación advierte que apenas el 18% de los encuestados confía en las recomendaciones comerciales de estos sistemas. El fenómeno plantea nuevos desafíos para las marcas, el comercio electrónico y los emprendimientos regionales.

Durante años, las redes sociales se convirtieron en una de las principales vitrinas del comercio digital. Fotografías cuidadosamente producidas, recomendaciones de influencers y campañas publicitarias comenzaron a influir en las decisiones de compra de millones de consumidores. Pero un nuevo actor está entrando en escena: la inteligencia artificial.

En lugar de revisar decenas de publicaciones o comparar productos en distintas páginas web, algunos consumidores ahora recurren a asistentes digitales para preguntar qué artículo les conviene, cuáles son sus características y dónde podrían encontrar mejores precios.

La transformación comienza a reflejarse en los estudios de consumo: Una encuesta de Ipsos Chile, cuyos resultados fueron difundidos el 3 de noviembre de 2026, reveló que, entre quienes utilizan inteligencia artificial para tomar decisiones de compra, el 37% recurre a estas herramientas para resolver dudas.

El mismo porcentaje las emplea para comprender características técnicas de los productos, mientras un 33% busca mejores precios o promociones y un 32% las utiliza para comparar marcas o artículos.

Las cifras muestran que la inteligencia artificial está adquiriendo un papel relevante en las etapas previas a una compra, aunque todavía no permiten concluir que haya desplazado a las redes sociales o a los creadores de contenido.

De las recomendaciones personales a las respuestas automáticas

La diferencia entre buscar un producto en una red social y consultarlo mediante inteligencia artificial está en la forma de acceder a la información.

Mientras las plataformas tradicionales muestran publicaciones, anuncios y recomendaciones de otros usuarios, los asistentes de IA pueden organizar características, comparar alternativas y presentar respuestas adaptadas a las preguntas del consumidor.

Por ejemplo, una persona que busca un electrodoméstico puede solicitar una comparación de modelos considerando precio, consumo energético y características técnicas. También puede pedir recomendaciones de regalos dentro de un presupuesto determinado o consultar qué aspectos debería revisar antes de comprar un producto.

Sin embargo, estas respuestas no siempre son correctas ni necesariamente consideran todas las alternativas disponibles. Los sistemas pueden utilizar información desactualizada, interpretar incorrectamente características comerciales o presentar recomendaciones sin explicar suficientemente sus criterios de selección.

Por eso, su creciente utilización abre una segunda discusión: cuánto confían realmente los consumidores en la información que reciben.

Se utiliza cada vez más, pero la confianza sigue siendo limitada

El estudio Media Reactions 2026, elaborado por Kantar, aporta una perspectiva que matiza el entusiasmo por estas tecnologías.

Según sus resultados, el 32% de los consumidores encuestados en Chile utiliza asistentes de inteligencia artificial para buscar información sobre marcas y productos. Sin embargo, apenas el 18% declara confiar en las recomendaciones comerciales que entregan estas herramientas. Además, el 35% señala que habitualmente verifica las respuestas en otras fuentes, mientras el 69% manifiesta preocupación por posibles anuncios falsos, estafas o desinformación generada mediante inteligencia artificial. La investigación también revela que solo el 9% confiaría en que un asistente realizara compras en su nombre en el futuro.

Estos antecedentes permiten identificar una diferencia importante entre utilizar inteligencia artificial como herramienta de consulta y delegarle efectivamente una decisión comercial.

Los consumidores pueden valorar su rapidez para ordenar información sin necesariamente confiar en todas sus recomendaciones.

¿Qué significa este cambio para el comercio del Maule?

La expansión de estas herramientas plantea interrogantes para las empresas y emprendimientos de la Región del Maule.

En ciudades como Talca, Curicó y Linares, una parte del comercio utiliza redes sociales, sitios web y plataformas digitales para ofrecer productos y servicios.

En este escenario, surge una nueva pregunta: ¿qué ocurre cuando un potencial cliente deja de buscar directamente una tienda y comienza a preguntarle a un asistente de inteligencia artificial dónde comprar?

La respuesta podría depender de factores como la información pública disponible sobre los negocios, la actualización de sus catálogos y la presencia de sus productos en plataformas que puedan ser consultadas por estos sistemas.

No obstante, todavía no existen antecedentes suficientes para determinar qué proporción del comercio maulino está recibiendo visitas o ventas a partir de recomendaciones de inteligencia artificial. Se trata de un fenómeno que abre oportunidades de investigación, pero cuyo impacto regional aún debe medirse.

El desafío de las marcas: aparecer no significa convencer

Para las empresas, el cambio también representa un desafío de comunicación.

Durante años, buena parte de las estrategias digitales se concentró en aumentar seguidores, generar interacciones y conseguir visibilidad en buscadores y redes sociales. Ahora comienza a discutirse la importancia de que los productos y servicios puedan ser identificados correctamente por herramientas de inteligencia artificial.

Sin embargo, la investigación de Kantar advierte que aparecer en una respuesta automatizada no equivale necesariamente a generar confianza.

Los consumidores continúan valorando la posibilidad de verificar antecedentes, contrastar precios y consultar información adicional.

En consecuencia, las marcas enfrentan un escenario donde la calidad de sus contenidos, la transparencia comercial y la reputación podrían adquirir todavía más importancia.

¿Estamos frente al fin de los influencers?

Los antecedentes disponibles no permiten sostener que los influencers estén desapareciendo ni que la inteligencia artificial los haya reemplazado. Lo que sí muestran es una diversificación de las fuentes que utilizan los consumidores antes de comprar.

Las recomendaciones personales, las reseñas, las redes sociales, los buscadores y los asistentes digitales pueden coexistir dentro de una misma decisión de consumo. Una persona podría descubrir un producto en Instagram, consultar sus características mediante inteligencia artificial y finalmente revisar opiniones de compradores antes de adquirirlo.

Más que una sustitución completa, el fenómeno apunta a una transformación de las distintas etapas del proceso de compra.

Un consumidor con más herramientas y nuevas precauciones

El avance de la inteligencia artificial permite acceder rápidamente a comparaciones y explicaciones que antes requerían revisar múltiples fuentes. Pero también exige nuevas precauciones.

Comprobar que los precios estén actualizados, verificar la existencia de los comercios, revisar las condiciones de venta y desconfiar de recomendaciones sin respaldo siguen siendo medidas relevantes.

Para los consumidores del Maule, el cambio puede significar nuevas posibilidades de información antes de comprar.

Para las empresas regionales, representa el desafío de comprender una tecnología que comienza a modificar la relación entre marcas y clientes.

La inteligencia artificial todavía no reemplaza la confianza. Pero está cambiando la manera en que los consumidores buscan construirla.